Entrevista a Micaela Del Valle *(Proyecto rescate de cultura de clase)

Nota de la editoraPinocha Girasol Gepetto: Las páginas que siguen a continuación constituyen una transcripción exacta de un Informe escrito preparado por Martín Pinocho Madera Del Valle, hijo de Amapola Del Valle, como uno de los requisitos del curso Historia de Puerto Rico en la Universidad de Puerto Rico en el año 2002.

 

INTRODUCCION a “Proyecto de cultura de clase”:

Para el Proyecto Rescate de Cultura de Clase, decidí entrevistar a mi abuela Micaela Del Valle, de 87 años de edad.  Cuando yoestaba en la escuela intermedia le había hecho una entrevista sobre “las ensaladas que preparaban los campesinos”  para una asignación de la clase de Economía Doméstica y me pareció muy interesante hablar con ella sobre “las cosas de antes”.  Al matricularme en la Universidad en el curso de Historia de Puerto Rico me he interesado en saber más sobre la historia de padres y mis abuelos.  Recuerdo que mi abuelo, Homero Pinocho Gorrión De La Montaña, siempre siempre había sido el centro de atención en las reuniones familiares porque se pasaba todo el tiempo recitando;  él falleció en 1994 cuando yo tenía 11 años de edad y en la capilla del cementerio mi mamá Amapola y mis tíos leyeron varias poesías sobre la vida y la muerte, de las que él acostumbraba recitar.

He descubierto que en la historia de mi familia encuentro  información valiosa sobre la historia de los campesinos “agregados” en las haciendas de caña de azúcar en el siglo XX  que me ayuda a entender diferentes temas de historia y literatura que estudio en la Universidad.  A la misma vez, los cursos universitarios me ayudan a comprender mejor la historia de mi familia.

Además de contar con la información de una entrevista que le hice a mi abuela Micaela el viernes 22 de noviembre de 2002, he conseguido  información dialogando con otros miembros de mi familia.  También he tenido acceso a entrevistas que mi mamá le había hecho a mi abuela, y a poesías recitadas por mi abuelo Homero Pinocho Gorrión De La Montaña, grabadas por mi mamá Amapola y mi hermano David Pinocho Matute. en 1992 y 1994.

Este proyecto para la clase de Historia con el Profesor Kenneth Lugo me ha servido para cobrar conciencia de mi responsabilidad de ayudar a mi familia a recopilar material sobre la historia familiar no sólo por un interés privado sino porque constituye material importante para reconstruir nuestra historia puertorriqueña.

Uno de  los requisitos para el informe escrito para el curso de Historia de Puerto Rico era transcribir una parte de la entrevista a mi abuela.  Seleccioné la parte donde ella habla de las casas donde vivió.  Me impactó su relato de la experiencia con el capataz que vivió en su casa y se enfermó de tuberculosis.  Decidí transcribir esa parte completa y noté que su relato es diferente a cuando hablaba de otros temas.  Habló mucho, ligerito, con nerviosismo y todavía se nota en sus palabras la angustia y la desesperación vivida.  Cuando pronunció por primera vez la palabra “tuberculoso”, la dijo en voz más baja: “turculoso” y se enredó un poco hablando.  Micaela alargó mucho la explicación; mientras escuchamos, mi mamá y yo vivimos nos conmovimos por la experiencia relatada, se nota lo mucho que duró la angustia de mi abuela.  Para una madre de cuatro hijos debe ser desesperante saber que tiene a una persona con una enfermedad contagiosa viviendo en su casa.  Uno de esos hijos era mi mamá, Amapola, quien tenía cuatro años de edad y su hermanita Canita Milagros, de seis meses de edad.

En el el relato de mi abuela se destacan los rodeos que mis abuelos hicieron para decirle al hacendado, “Don Tin Parés Collazo“, la “mala noticia”.  Me llama la atención que fue mi abuela y no mi abuelo quien se tomó la iniciativa para que el “Compay Flor” fuera al doctor, y fue ella quien tomó la determinación de dejar la casa y mudarse para salvar a sus hijos.  Resulta interesante que mi abuelo Homero la invitara a ir a ver a Don Tin, él deseaba que fuera ella quien dijera la información sobre la terrible enfermedad al dueño de la finca, sin embargo, ella logró que fuera él quien lo informara.

Con mis cursos universitarios he comenzado a entender mejor el significado de las poesías que desde pequeño he escuchado en las reuniones familiares en casa de mis abuelos maternos y en mi casa.  La función de un recitador como mi abuelo se parece a la de los juglares de la Edad Media y a las de los aedas y rapsodas en la Grecia de Homero.

 

Transcripción de ENTREVISTA A MICAELA DEL VALLE*

Hoy es viernes 22 de noviembre de 2012, habla Martín Pinocho Madera Del Valle, estudiante de la clase de Historia de Puerto Rico 3241 a cargo del Profesor Kenneth Lugo.  Para esta entrevista he decidido hablar con mi abuela materna, la señora Micaela Pinocha Del Valle Arenas., de 87 años de edad, residente de La Ciudad Atenas.

Micaela, dime los nombres y apellidos de tus padres.

Vicenta Del Valle Jiménez y Esteban Arenas Reyes.

¿ Y porqué te conocemos como Micaela Del Valle Arenas en vez de ser Micaela Arenas Del Valle? ¿Qué ocurrió al inscribirte en el Registro Demográfico?*

– ¿ Que porqué me pusieron Del Valle ? Porque como mi mamá y mi papá nunca se casaron…

¿Ellos no se casaron?

– No. No se casaron.

Pero entonces fue tu mamá a inscribirte, ¿verdad?

– Cuando yo vine al mundo pues fue mi mamá, aparecí registrada por mi mamá Vicenta Del Valle Jiménez, sin padre.  Apareció Vicenta Del Valle como la madre, Eugenio Del Valle el abuelo por parte de madre, Florentina Jiménez abuela por parte de madre también y el padre no consta.

¿Dónde vivías con Vicenta?  ¿Donde viviste?

– ¿Cuando vine al mundo?

Cuando pequeña

– En un barrio de Ciales hasta que cumplí seis (6) años.  Desde edad de seis (6) años, de seis (6) años pa’ca en Manatí.

¿Cómo era la casa o el barrio?

– Le decían El Cuco, adonde yo vivía y donde yo nací le decían El Cuco.  Y entonces yo vivía en una casita cobijá de paja y techá de … cobijá de paja, cercá de paja y de yagua a la vuelta redonda, porque los abuelos míos por parte de madre eran bien pobres bien pobres.  Y la casita era cobijá de paja, cercá de paja y yagua y tabla de costa el piso.

Dime si Vicenta trabajaba o qué hacía.

– Vicenta pues trabajaba en las talas de tabaco, cuando había talas de tabaco, y algunas veces cuando yo estaba pequeña, yo tenía tres años, se iba al Centro a recoger café, a recoger café en El Centro.  Se pasaba la semana recogiendo café en El Centro con la mamá de ella y de allá venía, me recuerdo como ahora que un día que vino, que yo tenía tres (3) años, y vino por la noche, me dio un beso y me dio guineos maduros.  Yo tenía tres (3) años.  Eso fue sábado y el domingo amaneció paría.  Fue en el 19.. en el 1918, de la segunda hermana mía, Encarnación Cancel.

¿Tú fuiste hija única…de Esteban y Vicenta?

– Sí. Yo fuí única hija de Esteban Arenas.

¿Tuviste hermanos?

– Por parte de madre y mi padrastro once  hermanos, once hermanos.

¿Y por parte de padre?

– Por parte de padre tengo unos cuantos hermanos, por parte de padre creo que siete (7).

¿Quién te cuidaba cuando Vicenta estaba trabajando en la finca de tabaco?

– Yo estuve desde que nací y hasta seis (6) años  en casa de mi abuela Florentina y después de seis (6) años pa’ca, mi mamá me llevó pa’ cuidar los nenes por una peseta.

¿Dónde vivía tu papá?

– Mi papá vivía en el barrio La Ceiba, en Florida, Puerto Rico.

¿Qué hacía?

– ¿Mi papá?  Mi papá era huérfano de padre porque cuando vinieron los españoles y era el mayor con su mamá se quedó porque era el mayor cuidando a los hermanos, mi papá era dueño de una finiquita de palitos de café y los cosechaba y después, ¿se puede decir?  Después pa’ poder completar sacaba ron caña y lo vendía….                                                       ———————————————————————————————————

TRANSCRIPCION DE OTRO SEGMENTO DE ENTREVISTA GRABADA a Micaela Pinocha Del Valle Arenas

Tú dijiste que se habían mudado al Húcar, ¿porqué se mudaron?**

– Nos mudamos al Húcar porque al pie de Nangó en una casita era grande la casa cobijá de paja, allí nacieron Pinocho Gorrión Soñador y Dalmathia Pinocha y entonces era de caña a lao y lao y ahí venían las ardillas y se metían al batey.  Entonces Don Mon Parés le dijo a Don Tin Parés que ordenara picar un montón de caña alrededor de la casa de nosotros.

Don Mon Parés, el más que mandaba, entonces picara un montón de caña así pa’ que quedara un espacio más grande y entonces dijo: “No, es mejor hacerle una casita allá arriba”. Entonces dijeron a Pepe Gorrión que era hermano de Homero que era carpintero que hiciera una casita.  Pero como Homero siempre tenía amistades de él, le dijeron: “Esa casita es pa’ que la vivan los nenes y y tú na’ más la vivan que no es pa’ que tú…”  Y como Homero siempre tenía la casa llena de amistades…..

Y más tarde, ¿se volvieron a mudar?

– Después de esa casa resultó que el capataz de Nangó, el capataz de Nangó, el capataz que bebía ron como caballo pelao, se enfermó y se había metío a casa a vivir en casa, la esposa lo dejó, se fue pa’ San Juan con los hijos y él cogió y desbarató la casa, vendió la madera y se metió a la casa mía a vivir en una hamaquita, y ¿qué pasa?, que siguió trabajando y siguió trabajando y se enfermó y cuando se enfermó pues estuvo la primer semana y Don Tin le mandaba un peso y eso, pues se enfermó.

A los poquitos días siguió enfermo y tosiendo y yo le dije: “Mire, usté tiene que ir”_ ya era compay mío que me le había puesto agua a un nene”_ “Usté tiene que ir al médico porque un catarro dura una semana, pero usté tiene mucho catarro usté lo que tiene que hacer es ir a un médico, ir a un médico”.

_”Ah, yo estoy bien eso no es na'”._ porque compraba medicinas de cábila _ “eso se me quita”.

La vecina mía le lavaba la ropa a él, la vecina mía.  El dormía en casa y to’ y comía de tarde, y cuando trabajaba comía allá con los peones y de tarde yo le tenía que cocinar de lo que Homero conseguía de la compra  que Homero me llevaba y se me metió en casa y no sabe usté que siguió y yo dije: “Usté tiene que ir pal médico”.  Y yo pensé con ese hombre enfermo aquí, ya Cantita Milagros estaba chiquita, yo no podía poner a Canita en el piso porque como él estaba en esa esquinita enfermo tenía que tenerla en el coy, y del coy al hombro yo y una cuñá mía con ella al hombro. Y entonces yo dije: “Me tengo que ir”.

José Gabino, mi hermano tenía una casita en Hoyos Malos, la mujer lo había dejao yo dije pues arregla aquella casita, límpiale el pasto, en Hoyos Malos, con mis nenes, porque este hombre yo no voy a seguir aquí con él enfermo.  Imagínate la casita que era pequeña tenía un cuarto solamente, la salita y la cocina y entonces pues yo dije: “Tiene que ir al médico” y me le armé, pa que fuera.

_”¡Ah, yo no tengo na’!”

_” Tiene que ir al médico, cuando uno tiene catarro y van unos cuantos días tiene que ir a un médico”  Entonces yo se lo dije a Homero: _”Homero, a este hombre hay que llevarlo al médico.”  Entonces Homero dejó a Millo Díaz. un amigo de él, trabajando en el pesebre. Y Don Tin le dio un “truck” pa’ que Jaime Freytes, el que guiaba el “truck”, lo llevara en el truck al médico, lo llevó al dotor Marchand, un dotor que le llamaban Marchand, privado, entonces Don Tin lo mandó al dotor porque Homero se lo dijo y cuando lo llevaron al médico ya yo tenía recogío to’ pa’ irme pa’ casa de José Gabino o pa’ casa del pai mío, a mí no me importaba.

Canita tenía nueve meses.  Y ya yo estaba que no, bueno que no hallaba qué hacer había sío una cadena.

Cuando Homero vino con él, me dijo: _”No mandes a nadie a llevarme el almuerzo, vete tú misma que tengo que hablar algo contigo.”

Y lo dejamos en casa.  En una esquinita allí.  Ya Don Miguel, el pai de Homero se había muerto.  Ya Don Miguel se había muerto y arreglaíto en una esquina allí, allí en una esquinita.  Y la casita era pequeñita.  Entonces pues que yo le había dicho ya que usté vendió la casa pues haga un cuartito ahí en ese lao y usté vive en ese cuartito y abra una puerta.

_”¡Ah, yo no voy a hacer na’.” _ decía él.

Era armao y eso era cuando trabajaba en Nangó todavía cuando se enfermó así Don Tin lo mandó y cuando vino con Homero de allá pa’ cá me dijo: _ “No me mande el almuerzo con nadie, vete que tengo que hablar contigo.”

Yo dije: _”¡Qué hablar conmigo!  Yo me tengo que ir, me voy a ir pa’ casa del pai mío o pa’ Hoyos Malos”,  como José Gabino estaba dejao de la mujer y la mujer vivía con la mai…

_”No me mandes el almuerzo con nadie, vete, vete y llévamelo.”  Entonces yo me fui y cuando le di el almuerzo, Homero como es así me dijo: _”Dile a Don Tin me dijo que tenía compay Flor que el médico dice que estaba “turculoso” y entonces…”

¿Tuberculoso?

– Sí.  Y entonces cuando llegó Don Tin así: _”¿Qué? _ Don Tin le dijo_ “Y qué, ¿cómo está?”

Homero dijo: _”Díselo tú, díselo tú.”

Yo le dije: “Yo no fui quien lo llevó al médico, como tú lo llevaste ahora tú le tienes que decir qué es lo que tiene.”

Y entonces Homero no hallaba cómo decirle.  _”Díselo tú, díselo tú”.

_”Homero, yo no lo voy a decir porque tú fuiste quien lo llevó al médico.  ¿Cómo lo voy a decir yo? Fuiste tú.”

Y entonces Homero así, Homero fue poquito a poco: “Don Tin, Don Tin…”  Entonces le dijo lo que compay Flor estaba tuberculoso.

Y Don Tin se puso hincho hincho, hincho.  Ya estaba montao en el caballo pa’ irse a almorzar y me dijo: “¿Qué usté va a hacer?”

_”Qué yo voy a hacer?  Que yo me voy pa’ casa de mi papá.  Ya tengo la ropita recogía y mis hijos.”

_”Y Homero?_ dijo Don Tin.

_”Homero que se quede, que se quede.  A mí no me importa  Homero, a mí me importan mis hijos, yo me voy pa’ casa de mi papá.”

Y Don Tin dijo: _”No, mira_ Había una casita que la habían desocupado_ “Homero, vete y busca a Jaime  con el “truck”, trae la mudanza pa’ esa casita que está ahí vacía…”

Fue Jaime Freytes y cogió los trapitos de ropa y la cama  y me ayudó a mí a montar en el truck y me trajo, pero todavía compay Flor no sabía que el médico dijo que compay Flor estaba tuberculoso, el mismo día que nos mudamos a la casita y él se quedó en la casa.  Todos los días yo mandaba a Andrés, hermano de Homero, con almuerzo o yo misma.  La vecina le lavaba la ropa.  Yo no quería saber de él, yo to’ pasé las de Caín y entonces él se murió, nueve meses tenía Canita Milagros.

¿Era común la tuberculosis?

– Sí, era común.  Yo no sé cómo él cogió esa enfermedad.

¿Murieron muchas personas de tuberculosis en tu barrio?

– Allí moría gente por falta de comida y de medicinas y de tuberculosis ca’ rato se moría uno.

¿Cómo reaccionó Don Tin?

– No quería saber de nadie.  El día que compay Flor se murió Don Tin mandó un peón a que echara gasolina y quemaron la casa el mismo día que salió el entierro.  La casa… la quemaron.

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* Entrada #104: CASA NUEVA – cuento Por Dra. Marantha Pinocha Del Valle. Este cuento ha sido publicado póstumamente. Está inspirado en la historia de Micaela Del Valle y su familia, cuyo trasfondo histórico aparece en el Informe de Martín P. Madera Del Valle.  La composición del cuento es  previo a la entrevista de Micaela que se transcribe en esta entrada.

 ** Entrada # 24: Las casas de Micaela Pinocha Del Valle Arenas

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