Historia de Micaela y Homero

por Pinocha Gepetto, Historiadora

Micaela Pinocha Del Valle nació el 6 de enero de 1915 en el pueblo de Ciales en la Isla Del Coquí.  Desde que nació llevó el apellido de su mamá seguido del de su papá.  Durante muchos años no pudo localizar el registro de su nacimiento.  En el año 1962, un familiar visitó Ciales y descubrió que Micaela estaba inscrita con el apellido de su mamá solamente pero con un nombre diferente al usado hasta ese momento.  El nombre del padre, a quien ella conoció a los 10 años de edad, no constaba en el Certificado de Nacimiento.  Ella siguió usando el nombre y los apellidos de sus padres invertidos como acostumbró hacerlo desde pequeña.

Micaela Pinocha tiene 6 hermanos de padre y 6 hermanos de madre.  Se crió junto a su mamá, Vicenta Pinocha Del Valle y su padrastro Gabino Pinocho Cancel.  Cuando murió su papá, Esteban Pinocho Arenas, a los 97 años de edad, sus hermanas de padre, por voluntad propia, la registraron con los apellidos que le correspondían.  En su nuevo Certificado de Nacimiento aparece como Micaela Pinocha Arenas Del Valle. Tiene el documento legal pero ella sigue usando el nombre y apellidos acostumbrados: Micaela Pinocha Del Valle Arenas.

Homero Pinocho De la Montaña tiene 3 hermanos de padre y madre y dos hermanas de padre.  Sus hermanos de padre y madre  llevan llevan los apellidos de los padres como se acostumbra en la Isla.  Sin embargo, Homero Pinocho lleva los apellidos de sus padres invertidos, todos lo conocen como Homero Pinocho De La Montaña Gorrión.  Amapola Pinocha y sus hermanos llevan los apellidos de sus abuelas y no de sus abuelos.

El padre de Micaela tenía una pequeña finca heredada de su padre pero Micaela se crió con su padrastro obrero.  Los abuelos maternos de Amapola Pinocha fueron campesinos obreros que vivían agregados en fincas agrícolas en Ciales y luego en el barrio Pino Verde Bello en la Ciudad Atenas.  Cuando Micaela y Homero se casaron, en 1937,  vivieron agregados en una finca de cultivo de caña de azúcar conocida como Finca Nangó, propiedad de la familia Parés Collazo.  Esta finca fue comprada por la Familia Ramos en la década del 60 y convertida en finca de ganado lechero.

Desde los trece años, Homero trabajó como obrero, en algunas ocasiones fue cortador de caña, pero su principal oficio fue pesebrero a cargo del cuido de los caballos de los dueños de la finca.  Homero fue también el hombre de confianza de los hacendados quienes delegaban en él para que llevara a los niños al Colegio y a visitar familiares en la zona urbana.  Cuando vendieron la finca, Homero se convirtió en cercador hasta que quedó manco por un accidente con los alambres de púas que colocaba para delimitar las áreas donde se ubicaría el ganado lechero.

Homero asistió a la escuela hasta tercer grado y sabía leer y escribir.  Micaela Pinocha nunca fue a la escuela porque desde los seis años tuvo que cuidar a sus hermanos para que su mamá fuera a trabajar a las talas.  En 1930, a los 15 años de edad, Micaela fue llevada por primera vez a la zona urbana, la Ciudad Atenas, para trabajar como sirvienta en la casa de María Igartúa y Rafael García.  Micaela recuerda que Doña María tejía colchas en su casa y “Don Rafael era dependiente en una tienda de arroz y habichuelas.”

Micaela regresó algunos meses a su casa y en los años 1933-1935, a los 18 años de edad, regresó a la ciudad a trabajar como sirvienta con la familia Siraguza Igartúa.  Don Ramón Siraguza trabajaba como administrador de la finca de su papá y Doña Celyn como secretaria del Municipio.  Después de casada, Micaela ayudó al sustento de sus hijos trabajando como despalilladora en las fábricas de tabaco de la Ciudad Atenas y también vendiendo café y almuerzos a los obreros de la Finca Nangó.

Los hijos de Micaela y Homero estudiaron sus primeros grados escolares en pequeñas escuelas rurales y se graduaron de noveno grado en una “segunda unidad escolar”.  Cuando entrevisté a Micaela, con un gesto de preocupación en su rostro me dijo:  ”Mis hijos caminaban todos los días cuatro kilómetros para ir a la escuela y cuatro kilómetros para regresar a la casa.  Viajaron en carros públicos cuando asistieron a la Escuela Superior en el pueblo, en esa época no había guaguas escolares.” Micaela transformó la frustración porque no le permitieron asistir a la escuela en fuerza para luchar porque sus hijos adquirieran el mayor grado de escolaridad posible; dos de sus hijos adquirieron el grado de Bachillerato, uno obtuvo Maestría y otro Doctorado.

Micaela y Homero vivieron con sus hijos en la Finca Nangó hasta 1962.  En ese año su hijo mayor, Pinocho Gorrión Vagabundo se convirtió en recluta obligatorio del ejército de Estados Unidos.  Como su sueldo de oficinista en la Central Azucarera La Monserrate era mayor que el de su papá obrero y debido a que ayudaba económicamente a su familia, el ejército aprobó una pequeña pensión para sus padres la cual aprovecharon para conseguir casa alquilada en la zona urbana.  Contra su voluntad, Homero y su familia se trasladaron a la zona urbana, la Ciudad Atenas, por necesidad, durante 25 años habían  vivído en un lugar lejos de vecinos y sin servicio de luz eléctrica ni agua potable.  Al eliminarse el cultivo de la caña todas las familias obreras  emigraron y ellos fueron los últimos en salir.  Con ilusiones, mirando hacia un futuro incierto, dejaron con gran pesar la casa de Nangó y un pasado que recuerdan con nostalgia y amor a pesar de las privaciones que allí tuvieron.

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5 Responses to Historia de Micaela y Homero

  1. Me alegra que mi novia me haya recomendado esta pagina. Esta bastante buena. No se equivoco! que sigas bien!

    • pinocha says:

      Estimado Quit Smoking Laser:
      Gracias por tu comentario. Me gustaría saber qué parte del relato te gustó más y si leíste sólo la “página” sobre Micaela y Homero o todo el Blog. Te invito a continuar visitando Pinocha.net donde publicamos semanalmente. ¡Saludos!

  2. Hola a todos. Estaba navegando por Internet y encontre tu sitio web. Estupenda informacion. Muchas gracias por compartir tu experiencia! Es bueno saber que algunas personas ponen esfuerzo en la gestión de sus sitios web. Voy a estar seguro volver de vez en cuando.

  3. Angel M Trinidad says:

    Al oir este relato me transporté a casa de tus padres en Manatí. me pareció que escuchaba a Don Germán y tu mamá relatando sus historias. Tienes una memoria fotográfica.

  4. ajalmenas says:

    Tienes muchos relatos y vivencias historicas que contar. Al igual que Trini me hacen recordar a tu familia y sus historias. En muchas cosas son ilustrativas de aquellos tiempos para la gran mayoria de las personas.

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