#Aprendiendo a vivir con cáncer: Alimentación

Por Amapola Pinocha Del Valle

En todo momento en nuestra vida debemos tener una alimentación adecuada para nosotros y nuestra familia. Cuando nos aparecen síntomas de malestar y/o enfermedad nos urge evaluar nuestra alimentación y los procesos de preparación de alimentos.

Cuando tuve cirugía de “by pass” en el año 2005, comencé a disminuir la cantidad de sal y de grasa en la preparación de mis comidas, eliminé las gaseosas y los jugos enlatados y otras bebidas embotelladas y reduje el café. Tenía buen apetito.

Mi teoría siempre había sido que no nos conviene tener el peso ideal de acuerdo a nuestra edad y estatura, pues al atacarnos una enfermedad que nos produce falta de apetito y pérdida exagerada de peso, no estaremos en buenas condiciones para resistirlo. Por lo tanto me sentía cómoda y tranquila con mis 146 libras de peso para mi estatura 5’2’’.

Cuando en agosto de 2018 me empezaron los síntomas de lo que luego fue diagnosticado como cáncer de páncreas con metástasis en hígado, perdí apetito, me daba malestar al ingerir alimentos, a veces lloraba a escondidas mientras comía, pero sabía que necesitaba ingerir alimentos y añadir Comencé tratamientos con quimioterapia y otros medicamentos para los síntomas de la condición y para los efectos secundarios de la quimioterapia. Al principio tenía la boca irritada, como quemada, y me dolía mucho. Mis familiares me preparaban comidas especiales que no me irritaran y que fueran de mi agrado. Me recetaron un medicamento preparado en farmacia para proteger mi boca durante la ingestión de comidas y un enjuague bucal especial para después de las comidas.

Poco a poco fueron disminuyendo los efectos secundarios de la quimioterapia en mi boca y el medicamento para el apetito me ayudó. Comencé a subir de peso y de 98 libras a que había bajado, fui subiendo, subiendo, hasta tener 140 libras al presente.

Mi oncólogo me dijo que no tengo restricciones de dieta, que puedo “comer de todo”. Consideré que esta recomendación debía ser evaluada en el contexto de mis condiciones de salud, así que me dediqué a leer en internet sobre “dieta y cáncer de páncreas”, ya había leído antes sobre dieta para pacientes con colesterol alto, reflujo, hipertensión, etc.. Cuando la nutricionista del hospital me entrevistó ya yo había hecho las adaptaciones pertinentes.

Hace tiempo estoy en campaña con mis familiares para ingerir, en la mayor cantidad posible, alimentos frescos, preparados en casa y “light”, con las recetas de la comida puertorriqueña que me gustan “aunque no tenga apetito”. Decidí comer raciones pequeñas cada 3 horas. Les voy a compartir una lista de los principales alimentos que consumo sin especificar las combinaciones en cada comida ni la cantidad diaria, en esta lista aparecen algunos alimentos que no acostumbraba comer antes porque no me gustaban:

* arroz blanco o amarillo
* habichuelas rojas, rosadas, negras
* garbanzos
* gandúles
* plátanos verdes (plátano macho)
* platanos maduros
* fideos
* spaguettis
* yautías
* huevos
* pollo
* carne de cerdo
* carne de res
* atún
* carne molida magra
* harina de maíz
* pan
* queso mozzarella
* queso suizo
* papas
* zanahorias
* calabaza
* suchini
* celery
* lechuga
* tomate
* espinacas
* repollo
* guineos maduros
* chinas
* manzanas
* mangóes
* gengibre
* sábila
* miel de abejas
* pasas
* nueces y almendras
* aceitunas
* limón
* cebollas
* pimientos dulces pequeños verdes, amarillos, anaranjados y rojos
* ajos
* cilantro y recao
* orégano
* pimienta
* comino
* pasta de tomate
* aceite de olivas
* aceite vegetal
* vinagre de manzana
* vino rojo o blanco para cocinar
* café (poco, sólo en el desayuno)

En la publicación anterior compartí una receta de antipasto de atún. En próximos escritos compartiré algunas de las recetas que hago con los ingrediente mencionados. Serán bien recibidas las recomendaciones que me hagan llegar sobre la alimentación para pacientes con cáncer de páncreas y si estoy consumiendo algo que no debo.

Reconozco que cada persona es diferente y su alimentación deber estar adaptada a sus condiciones, gustos y acceso a los productos. A mí no me gustan las batidas para diabéticos y sólo he podido usar las de chocolate cuando me las prescriben. Las encuentro muy dulces. Tampoco me gusta sustituir el azúcar por otros ingredientes químicos. He aprendido a disfrutar comer papas fritas preparadas en “air frier”, sin sal y tostones fritos en aceite vegetal sin sal, lo cual será considerado como “pecado” para los puertorriqueños.

Espero que les sean útiles mis escritos mientras “Aprendo a Vivir con Cáncer”.

This entry was posted in Uncategorized and tagged , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *


This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.